Lavanda y cedro al caer la tarde
Un acorde sereno que evita clichés si eliges una lavanda limpia, herbácea, con poco alcanfor, y la apoyas en cedro Virginia aireado. Proporción sugerida: 55% lavanda, 35% cedro, 10% almizcle suave para cohesión. En salas medianas, regala sensación de orden y brisa de verano después de un día largo. Funciona de maravilla en cera de soya-coco, donde la lavanda se vuelve más cremosa y el cedro gana un trazo lápiz que recuerda a muebles bien cuidados y libros antiguos.